CENTRO DE DATOS: MIGRAR SIN COMETER UN ERROR

Hay innumerables empresas y organizaciones cuyos recursos informáticos no están a la altura de los desafíos de la era digital. En todos los sectores, el crecimiento y la velocidad de los negocios requiere la modernización de la infraestructura. La transferencia de estas infraestructuras a un nuevo entorno, como un centro de datos, es una respuesta a los desafíos de la transformación. Siempre y cuando, por supuesto, la migración de las aplicaciones y los datos heredados respete y siga las prácticas recomendadas.

En primer lugar, no se puede poner en marcha un proyecto de migración sin llevar a cabo previamente una auditoría a fondo. El conocimiento de lo que ya existe es, en efecto, esencial para tomar las mejores decisiones en cuanto a rendimiento, seguridad, fiabilidad y rentabilidad de la inversión. Los instrumentos de análisis permiten identificar los servidores, el equipo de red, las aplicaciones y los recursos de almacenamiento utilizados «in situ». Estos servicios proporcionan un mapa completo del equipo físico y virtual y revelan la interdependencia de los sistemas para identificar qué aplicaciones deben trasladarse y cuáles deben mantenerse en la empresa. Todos estos elementos se incorporan a un plan de gestión de proyectos cuyo objetivo es considerar todos los factores de riesgo antes de desconectar cualquier dispositivo. La evaluación del riesgo es muy importante, ya que determina el presupuesto global de migración.

Preparación minuciosa

Si bien los imprevistos suelen ser costosos, la falta de planificación también es perjudicial. El establecimiento de un calendario es esencial para asegurar que el proyecto de migración se mantenga en el plazo previsto y se centre en las tareas críticas, especialmente la gestión de servidores y aplicaciones durante la transferencia de operaciones. Todos los enfoques necesarios para el buen funcionamiento del proyecto deben incluir un componente de seguridad que garantice la disponibilidad de los datos durante el traslado. Estas recomendaciones también se aplican cuando la transferencia se realiza de un centro de datos a otro, con procedimientos operativos que anticipan las dificultades técnicas y logísticas.

Desde la fase de auditoría hasta la puesta en marcha del nuevo entorno, la supervisión de la migración parcial o total de su sistema de información se confía a un equipo de expertos. Así pues, el inventario de sus recursos informáticos y la formalización de sus necesidades en términos técnicos, operacionales y financieros establecen la base de una auditoría a partir de la cual se recomiendan las mejores opciones. Aunque estas elecciones varían según la actividad de cada empresa, normalmente suelen elegir entre dos enfoques. La primera es una migración parcial, debido al deseo de la empresa de mantener sus aplicaciones más estratégicas in situ o de proceder por etapas antes de embarcarse en la externalización global. La segunda es una migración total, para lograr rápidamente la modernización de las aplicaciones y el aumento del rendimiento, al tiempo que se subcontratan parte de los recursos necesarios.

Garantizar la disponibilidad y seguridad de los datos en todo momento

El proveedor de servicios encargado de la auditoría no sólo define estos enfoques y entrega una solución técnica a través de un centro de datos, sino que también trabaja para asegurar la integridad de los datos antes, durante y después de la migración con todas las garantías de cumplimiento asociadas al sector de actividad del cliente. Por lo tanto, sus certificaciones son esenciales, al igual que su capacidad para prestar los servicios previstos en materia de apoyo, acuerdos de nivel de servicios, seguridad física y lógica, recuperación ante desastres y autonomía energética. También es importante conocer las opciones de conectividad disponibles y la gama de proveedores de servicios de Internet y de nube entre los que se puede elegir, así como la capacidad de hacer frente a los aumentos de carga. Todos estos son puntos sobre los que el proveedor de servicios debe dar respuestas claras y explicar con total transparencia cómo sus herramientas permiten dar acceso permanente a sus activos y el ajuste de los recursos puestos a su disposición.

Con el aumento de la cantidad de datos, la creciente adopción de IoT y la difusión de ofertas de cloud públicas, privadas e híbridas, la cuestión de la capacidad de hardware, el rendimiento de la red, la fiabilidad y la seguridad de las infraestructuras gestionadas por las empresas es cada vez más importante. En este contexto, el centro de datos se está convirtiendo en un actor privilegiado. Pero a menos que tengan el presupuesto para construir una infraestructura privada que cumpla con las nuevas demandas TI, la mayoría de las organizaciones optan por la colocación en un centro de datos. El hardware, el ancho de banda y el espacio de computación y almacenamiento están disponibles a través de un proveedor de colocación especializado. Los edificios y sus sistemas de energía y refrigeración también se comparten entre varias empresas. El ahorro de costos que se obtiene al compartir, y la flexibilidad de los servicios, explican el éxito de este enfoque. Los recursos mancomunados permiten realizar economías de escala, aprovechar la retroalimentación de otros clientes y beneficiarse de los avances tecnológicos que el proveedor podrá aprovechar en el futuro.

Tanto si una empresa decide colocar sus propios servidores físicos en un centro de datos como si decide alquilar la infraestructura in situ, las ventajas de la colocación son múltiples, pero dependen principalmente de la experiencia, la fiabilidad y la disponibilidad del proveedor. En DATA4, no sólo sacan provecho de soporte y seguimiento rigurosos, sino que también puede contar con un gran ecosistema de socios presentes en nuestros campus. Los recursos para optimizar y racionalizar sus proyectos de hospedaje son múltiples. Nuestras capacidades de escalabilidad se basan en infraestructuras que pueden ser actualizadas rápidamente para satisfacer las necesidades de crecimiento y declive. Los sistemas de información que albergamos evolucionan a petición, dejando a nuestros clientes el control de la gestión de sus datos.

Fiabilidad a distintos niveles

Nuestros centros de datos ofrecen una fiabilidad de múltiples capas para que las empresas gestionen el riesgo, en particular aprovechando el almacenamiento redundante que permite duplicar los datos en caso de existir algún problema. Esta seguridad garantiza la reanudación de sus actividades en los plazos previstos, pero también asegura las medidas de mantenimiento del suministro de energía y de refrigeración, los procedimientos de copia de seguridad y los planes de recuperación ante desastres (DRP), la vigilancia física de los edificios dedicados y el control de acceso, el diseño de los armarios y la seguridad… la lista es mucho más exhaustiva, incluso la vulnerabilidad a los desastres naturales se tiene en cuenta en la elección de las ubicaciones de nuestros quince centros de datos europeos. Otra ventaja de nuestras ofertas de colocación es que la conectividad directa y privada con numerosos operadores de telecomunicaciones y proveedores de Internet y de nubes satisface las necesidades inmediatas de las empresas, permitiéndoles asegurar su crecimiento futuro.