Pasos clave para una migración exitosa de la infraestructura TI

Hoy en día, una infraestructura TI de alto rendimiento es esencial para la competitividad de una empresa.

Más que nunca, debe responder a las exigencias de la digitalización, al aumento del volumen de datos y la evolución de las profesiones, usos y limitaciones de todo tipo.

Ya se trate de modernizar la instalación, actualizar el software, trasladar todos los servicios a un nuevo sitio de alojamiento o incluso cambiar de host, a menudo es necesario migrar la infraestructura TI. Y es algo que no se puede improvisar.

Los principales pasos a seguir para una migración exitosa de la infraestructura TI

Como dijo el filósofo francés Maurice Blondel, «el futuro no puede ser previsto, debe ser anticipado». Así, el secreto de una migración exitosa puede resumirse en una palabra: ¡Preparación!

Siguiendo cada uno de los 8 pasos principales de pre-migración, la empresa minimiza los riesgos de pérdida de datos, interrupción del servicio, exceso de tiempo y presupuesto.

  1. Creación de un equipo de proyecto y gestión: antes del proceso, es necesario identificar a un empleado responsable del proyecto que será asistido por un equipo (usuario clave, administrador de sistemas, consultor, director de proyecto funcional, arquitecto técnico, etc.) con los conocimientos y aptitudes necesarios para que el proyecto funcione sin problemas.

  2. Estudiar el sistema existente: esta fase de auditoría es esencial para garantizar que el alcance de la migración esté claramente definido y que no se olvide ningún servicio o componente de la infraestructura. Incluye una revisión de la arquitectura del sistema informático, la cartografía de las diferentes aplicaciones y configuraciones, así como inventarios exhaustivos de los elementos físicos y de red que componen la plataforma.

  3. Proyectar/decidir/evaluar la evolución de la infraestructura: una etapa importante durante la cual se debe tomar una decisión para renovar, racionalizar y optimizar el equipo y desmantelar los servicios obsoletos o inútiles, etc. También es una oportunidad para comprobar la integridad de los diversos repositorios de datos y actualizarlos si es necesario.

  4. Calendario: se trata de establecer un calendario para todas las operaciones que deben realizarse y los servicios que deben transferirse, indicando los plazos y la estrategia de migración, en una sola vez (migración big-bang) o en varias fases (migración de datos incremental). El director del proyecto debe comenzar teniendo en cuenta los requisitos comerciales y técnicos. Por ejemplo, puede optar por llevar a cabo la migración durante un fin de semana para limitar la falta de disponibilidad de servicios para los usuarios. Todas estas acciones organizadas constituyen entonces el plan de corte o plan de migración. Será la referencia para todo el equipo del proyecto y permitirá supervisar los progresos en relación con los objetivos fijados, asegurar la comunicación entre los distintos interesados, vigilar las actividades e informar al respecto.

  5. Elegir los socios adecuados: muchos proveedores ofrecen servicios de apoyo a este tipo de proyectos. Los consultores, los especialistas en migración de centros de datos o en reubicación TI, los técnicos de centros de datos y los proveedores de hosting de colocación pueden ofrecer su experiencia y apoyar al equipo del proyecto con un valor añadido real.

  6. Preparar el nuevo entorno de alojamiento: un paso necesario para acomodar toda la infraestructura TI el día del cambio. Los racks de destino para la electricidad y el aire acondicionado, la distribución y el cableado de la red, la seguridad física (CCTV, control de acceso) y el despliegue de los distintos operadores (MPLS, tránsito IP, etc.) se instalan de antemano.

  7. Elaborar un plan de gestión de riesgos: esta etapa es esencial para identificar los riesgos y, sobre todo, para limitar su probabilidad y su impacto mediante la aplicación de planes de acción. Algunas de las acciones que deben preverse antes de la migración son: proporcionar material de reserva (almacenar material funcional que se utilizará como copia de seguridad en caso de fallo), realizar un arranque preventivo, respetar los tiempos de enfriamiento, establecer una política de copia de seguridad de los datos y de seguridad antes de la reubicación, gestionar la transferencia de los cambios de la plataforma así como las auditorías e inventarios, proporcionar recursos adicionales si es necesaria una rotación de los equipos, así como un plan de restablecimiento.

  8. Corre la voz! Dar sentido al proyecto explicando a todos los empleados de la empresa cuáles son los objetivos y las ventajas. Si la migración genera cambios para los usuarios, el equipo del proyecto puede organizar la formación, preparar material escrito o guías de usuario…

Migración de la infraestructura TI: ¡ADELANTE!

¡Ha llegado el momento de cambiar del antiguo sitio de alojamiento al nuevo!

Una vez realizadas las últimas copias de seguridad y comprobaciones, la migración ya puede comenzar: los servicios se han detenido, el equipo se ha desmontado y embalado para su transporte. Una vez preparada minuciosamente la fase previa a la migración, cada equipo encontrará rápidamente su lugar y sus conexiones en el nuevo entorno. Una vez que la infraestructura TI se ha trasladado y reiniciado en el nuevo alojamiento, es el momento de realizar pruebas de aceptación y control para garantizar que los servicios sean accesibles y vuelvan a funcionar.

Postmigración

Una vez que la migración se haya completado y esté en funcionamiento, el administrador debe evaluar rápidamente la situación con el equipo del proyecto de migración realizando un «examen posterior a la aplicación» y una sesión de «lecciones aprendidas», que proporcionarán las claves de la migración. ¿Se han obtenido los beneficios previstos? ¿Se han previsto todos los riesgos? ¿Están satisfechos los usuarios? Esta retroalimentación ayudará a aclarar la forma de optimizar cualquier nueva migración, ya sea en el marco del proyecto actual o de cualquier nuevo proyecto contractual futuro. Se pueden evitar posibles errores y reutilizar las buenas prácticas.